“El arquitecto de Nueva York”… así lo apodó The New York Times tras su fallecimiento el 2 de febrero de 1908. Rafael Guastavino Moreno, un emigrante valenciano que conquistó los Estados Unidos con sus bóvedas a la catalana; 360 de las cuales se cuentan tan solo en la ciudad de los rascacielos, cuya imagen permanecerá eternamente ligada a las coloridas bóvedas de azulejo estructural… siempre que no se suma ninguna más a las 32 demolidas hasta la fecha! Su hijo, Rafael Expósito Guastavino, tomó el relevo del “imperio”, hasta el cierre de la compañía en 1962.
En este timelapse de tres minutos quedan comprimidos un total de cinco meses de obra de este pabellón de 953m2. Como ya adelanté en su artículo de introducción, la elección de un sistema constructivo prefabricado de madera responde a sus posibilidades de desmontaje y reutilización, además de una mayor rapidez en la fase de ejecución. Prácticamente la totalidad de la obra fue realizada en seco, sin interferir en la actividad del campus.
En 2017, este pequeño pabellón bautizado “incubadora” nació en plena fase de expansión de la prestigiosa Universidad de Macquairie en Sidney. En un plazo de cinco años, sería sustituido por otro definitivo, aunque dado su éxito y la acumulación de premios internacionales, la Universidad ha decidido mantenerlo.