Asociado a la vida, de sonido cautivador y reflectante cual espejo; el agua ha jugado un papel relevante en el diseño arquitectónico y paisajístico de cualquier civilización. Ideal para los espacios de relajación, es sinónimo de confort, esparcimiento y por supuesto, de estatus social. ¿Quién no querría disfrutar o presumir de piscina en la casa de sus sueños? Desgraciadamente, estas aspiraciones pueden verse truncadas por la realidad de un presupuesto desorbitado, obstáculos técnicos por un terreno inadecuado, o por su inevitable abandono debido a un mantenimiento deficiente o costoso.

Otro obstáculo a vencer es el cultural. Quien piense en una piscina, la asociará sin dudar con la tradicional caja de hormigón armado. Imaginemos por un momento nadar en una piscina que nos proyecte a un entorno natural. En 2007, esta idea tomó forma en la empresa API Italia con un novedoso sistema constructivo llamado Biodesign Pools, que obtendría dos patentes internacionales en 2010.
El valor de esta solución reside justamente en su sencillez, capaz de aunar una rotunda belleza paisajística con muchas ventajas a nivel constructivo, estructural, económico, y a largo plazo, beneficios a nivel ambiental y para nuestra salud. ¿Demasiado para ser verdad? Veamos por qué…





Estas piscinas reciben a menudo el nombre de piscinas playa. Como primer paso… imprescindible desprenderse del concepto tradicional de piscina. La gran variedad de diseños emulando la naturaleza aumentará las posibilidades de éxito de cualquier diseño, convirtiendo una simple piscina en un paisaje integrado con el jardín, y porque no, con el espacio interior.




Las paredes de una piscina playa permiten adaptarse a las irregularidades naturales del terreno con pendientes entre el 10 y el 50%, además de favorecer un acceso gradual hasta las zonas de mayor profundidad. El suelo estructural permite además incorporar una instalación de hidromasaje y aerotermia, ideal para disfrutar en estas zonas perimetrales poco profundas.


En comparación con la caja de hormigón, el volumen de excavación que requiere una piscina playa puede quedarse en un tercio, lo que reduce tanto el presupuesto como su impacto en el terreno. La ventaja es igualmente estructural. Por un lado, el volumen de agua a contener disminuye, pero lo más interesante es que su perfil sinuoso mejora la redistribución de las cargas, como un lago natural que simplemente reposa sobre el terreno. Sin ángulos de 90º y con una menor presión del agua, los puntos débiles de las soluciones tradicionales desaparecen. La solidez del conjunto queda garantizada por la forma del vaso, sin necesidad de cálculos estructurales.




A nivel constructivo, la solución patentada por Biodesign se compone de las siguientes capas:
- Protección de geotextil tras la compactación del terreno.
- Impermeabilización mediante lámina EPDM.
- Capa estructural rígida y permeable de arenas y piedra natural de varios tamaños y resina de Biodesign, con malla de fibra superior e inferior. Su peso es de 70kg/m2, y ofrece una resistencia de 2.000 kg/m2.
- Acabado exterior de cuarzo de varias granulometrías y resinas antibacterianas.
Como se puede apreciar, el gran ausente es el hormigón armado, que ha sido sustituido por una estructura a base de cuarzos con resinas. La elección de estos materiales favorece un ciclo de vida respetuoso con el medio ambiente, desde la fase de ejecución de la piscina hasta la de uso y mantenimiento, e incluso de su reciclaje. Esta apuesta a favor de la sostenibilidad hizo merecedor a Biodesign Pools del primer Premio BCN Pool en 2021.
Otro material clave es la impermeabilización con EPDM. Químicamente estable, inerte y sin aditivos contaminantes, puede colocarse sin riesgo alguno en contacto con el terreno, además de ser un material totalmente reciclable. Las características técnicas de este caucho son igualmente relevantes. Su flexibilidad del 300% no se ve alterada ni por las temperaturas extremas ni por el paso del tiempo. Es igualmente resistente al punzonamiento y a la tensión, por lo que no se ve afectado por los movimientos del terreno ni por la presión del vaso estructural, evitando así cualquier tipo de filtración del agua al subsuelo.
Por último, debemos abordar el factor quizá más relevante a largo plazo: el mantenimiento. Este gasto dependerá del uso que se haga de la piscina, y será decisivo para evitar un indeseado abandono de la instalación.

A diferencia de una piscina pensada exclusivamente para el baño, un diseño integrado con el jardín nos permitirá disfrutarla todo el año, aunque sea como un simple lago en los meses de invierno.
Por otro lado, la concienciación por un baño saludable ha despertado el interés por soluciones naturales como las piscinas ecológicas.

La posibilidad de integrar un jardín acuático en la piscina es sin duda interesante, siempre que se asuma la convivencia con cierta materia orgánica que no siempre es del agrado de cualquier bañista. En cualquier caso, este tema será tratado en otro artículo, ya que para esta patente se recomienda independizar la zona de nado de las plantas acuáticas.
Como alternativa a los sistemas tradicionales de tratamiento del agua, Biodesign propone Ecosalt, un sistema de electrólisis con muy baja salinidad que impide la proliferación de algas y bacterias. El acabado de cuarzos y guijarros incorpora igualmente en su revestimiento resinas antibacterianas, impidiendo el deterioro de los materiales de la capa estructural.
En los siguientes enlaces comprobaréis la gran diversidad de posibilidades que ofrece este diseño en todo tipo de proyecto, desde una pequeña piscina particular hasta grandes hoteles.




Videos
Referencias